sábado, 15 de octubre de 2011

El beso final





Y pasaron muchas cosas desde el último día que se vieron , y hoy, otra vez el silencio, la distancia que tanto los separa, el que parece olvido y a lo mejor lo es, el tiempo que pasa inexorable y que todo se lo lleva, ella aborrece el tiempo, cada día más. Desearía que un sortilegio lo detuviera, en un momento, en un minuto, en un exacto segundo en que por alguna extraña razón ella fuera feliz y allí se quedara inmóvil, quietísimo, sólo permitiendo que hablen sus voces, que se vean sus presencias y que se muevan sus cuerpos y entonces ella se  abrazaría a él y él la tomaría en ese abrazo eterno y se mirarían y luego lentamente...cerrando los ojos... comenzarían a besarse... y tendrían en sus bocas una miel adictiva que los mantendría así, unidos por ese beso, por ese deglutirse en un ósculo sin fin hasta la eternidad, porque el mundo se habría detenido sólo para ellos y nadie osaría interrumpir ese beso único en el universo, pero cuando hubiésen despertado del letargo en el que habrían estado sumidos durante milenios, todo estaría destruído, todo habría terminado y ellos, serían  los únicos,  los últimos o... los primeros....

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